Diario de un Parado de Cabeza

DiarioParadoCabeza

Por Kat GS

Colócate de rodillas hasta atrás de tu tapete, lleva los antebrazos al piso, entrelaza tus manos y posiciona la coronilla de tu cabeza en el mat. Apoya los dedos de tus pies, extiende tus rodillas y camina hasta que tu cadera quede sobre tus hombros. Conecta una rodilla al pecho, conecta la otra y extiéndelas hacia arriba. ¡Y listo estarás parado de cabeza!

Esa manera de entrar a la inversión del parado de cabeza o Sirsasana la he intentado una y otra vez, la he enseñado una y otra vez. He descubierto que he ayudado a muchos practicantes de yoga a alcanzar su parado de cabeza. Pero ¿qué sucede cuando lo intento? ¿qué pasa una vez que conecto una rodilla y siento que mi cadera pesa tanto que es imposible subir?

Después de muchos años de práctica y muchos intentos fallidos me he dado cuenta de algo: puedes conocer la alineación, puedes tener completa conciencia de la postura, pero cuando la mente te dice “tienes miedo, no subas”, es la mente la que resulta ganadora.

Yoga no es pararte de cabeza, pero yoga es esfuerzo, paciencia y dedicación, justo lo que se necesita para aprender a construir posturas sólidas.  Las inversiones son un reto y se han convertido en algo muy atractivo para los yogis. Cuando estás en una inversión algo muy especial se libera, es la oportunidad de poner al corazón sobre la razón, y por eso es tan satisfactorio practicar estas posturas.

Cuando entras a una inversión es un logro, es el resultado del esfuerzo constante, de un cuerpo fuerte y sobre todo de una mente decidida. Por eso la primera vez que logras quedarte en una inversión es una sensación de alcanzar tu propio Everest.

Entonces ¿por qué ante tanta conciencia conecto la rodilla al pecho, conecto la otra y sigo sin poder subir? La situación cambia cuando tengo una pared, cuando sé que algo atrás va a evitar que pueda caer. Entonces y sólo así logro alcanzar el parado de cabeza e inclusive agregar variaciones divertidas.

Si algo he aprendido en estos años de buscar el parado de cabeza perfecto es que el primer obstáculo a vencer está en la mente.  Las personas no somos igual, algunos encuentran mucha facilidad para las inversiones, mientras para otros es una lucha personal de todos los días.

Si algo he aprendido es que no hay a donde llegar, no hay una competencia. Se trata de intentar, caer y volverte a levantar, así es la vida. Se trata de tenerte paciencia y abrazar tu resultado, se trata de entender que los miedos van a existir, sólo debemos aprender a caminar con ellos de la mano.

Ningún día es igual que otro, se trata de no dejar de intentar, se trata de apagar la mente y visualizarte en la postura mientras subes. Desde que te preparas enviar un mensaje positivo a tu mente y tal vez, ese día logras quedarte unas respiraciones en parado de cabeza.

Si así como yo eres de los que sigue construyendo Sirsasana te invito a que te tengas paciencia, a que disfrutes el camino y aprendas de cada momento. A veces los caminos más largos te llevan a resultados más sólidos y duraderos. Tal vez un día logres rebasar tus miedos, tal vez un día no necesites la pared atrás, tal vez un día puedas permanecer y disfrutar desde Sirsasana, vale la pena seguir intentándolo.

#Namaste

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s